El valor de las cosas

Era una de esas mañanas de sábado maravillosas en las que a medida que pasan los minutos te vas poniendo de mejor humor.
Pero la vida es como es…o yo soy como soy y resulta que 4 horas más tarde te sientes como una auténtica mierda…

Como se pasa de un estado a otro?

Abrí los ojos cuando el cuerpo dijo basta y me sentí descansada. La noche anterior había ido a bailar y me acosté tarde, cansada pero contenta.

Entonces te levantas, desayunas con calma, sin prisa y entonces comienzas a organizarte mentalmente la mañana. Y recuerdas las cosas que quieres hacer en casa (como en septiembre, enero siempre empieza lleno de buenos propósitos) y tras los días de vacaciones fuera hay ganas.
Tengo que instalar el teléfono portátil que me han regalado, pero necesito cable y un enchufe.

Salgo a la calle. Hace un día precioso. Sol y sin frío. Mucho sol.
Me voy a la ferretería y ya me siento parte del barrio. El dependiente me ha atendido otras veces y es uno de esos señores que te da mucha conversación. Hablamos de que es la única ferretería del barrio, de que ya no hay gente del oficio, incluso una señora participa, se nota que es una clienta de siempre. La gente parece estar hoy de un increíble humor. Salgo de allí muy contenta porque me encanta ese sitio, porque lo tengo todo y porque incluso me veo instalando el enchufe en la pared.

Entonces en la esquina de Ronda St. Pere con Pso. S. Juan pienso durante un segundo qué quiero hacer y decido dar una vuelta por St. Pere més Baix que es mi calle favorita de mi barrio vecino, la Ribera.

Un sábado por la mañana rebosa movimiento y vida, es casi ya una calle peatonal. Esta llena de pequeñas tiendas y negocios y se nota en el entrar y salir de la gente.
En St. Pere esta la pelu a la que voy últimamente. Entro y miro si pueden hacerme las cejas. Deborah me las hizo por primera vez hace unos meses y ahora soy esclava de esta chica rubia y menuda a la que la agobio repitiéndole cien veces: “no te pasessss Deborah….que te gustan mas unas pinzas!!!” Ella la pobre se ríe. Debe pensar ayy la pobre paranoica esta!. Deborah me atiende al minuto. Hablamos, reímos, le pago y le dejo una propinita en una caja muy simpática que ella misma hizo forrada de collage y en la que cada ranurita para poner el dinero corresponde a cada una de las chicas de la peluquería.

Le pregunto a Deborah por un sito para depilarme en el barrio y me envía al centro de estética al final de la calle. Me dice que es muy barato y que lo hacen bien. Que es un chico. Yo pongo cara…y me dice que ni me preocupe que el muchacho tiene más pluma que un avestruz con lo cual me puedo espatarrar tranquila.

Ya estoy en mitad de St. Pere y ya estoy incluso de mejor humor aún. Llevo la bolsa de la ferretería y mis cejas depiladas.
Llego a la perfumería el chico me atiende también de manera muy simpática y quedamos para más tarde a las 6.
En realidad este debía ser un post muy simpático sobre un día “sesión de beauty” en el barrio. Y de cómo pongo mis “partes” en manos de un chico por primera vez.

Entonces sigo caminando por St. Pere y ya estoy en el mercado de Sta. Caterina.
Antes del mercado hay una pequeña corsetería en la que entro y en la que muy amablemente también una señora me atiende y me pruebo varios sujetadores. Salgo de allí con uno tipo abuela. Pero es que era justo lo que iba buscando.

Este también debía ser un simpático post en el que hablaba de cómo influenciada por las vacaciones en el pueblo ese día estaba disfrutando de una mañana en el barrio. Una mañana en la que BCN se hace pequeña y entonces te sientes como si estuvieras en casa y que llevas viviendo aquí toda la vida y eres parte de una pequeña comunidad.
Y te compras un sujetador muy barato y nada cool, pero super cómodo, porque tu eres de pueblo, y eso…y hoy no existe el Zara, ni otras marcas, ni ropa cara y zapatos caros los de esa otra BCN que existe con sólo seguir hacia el Born por ejemplo.

Salgo de la corsetería y ya no llevo dinero en la cartera. He de ir al cajero. Allí hago cola, porque hay 3 personas delante de mí. Esta justo delante de la fachada principal del mercado y me entretengo mirando la gente entrar y salir. Las señoras tirando de los carros, los papás con los niños, el tráfico de camiones y furgonetas. Hay una chica que toca la flauta travesera y creo que se ha de esforzar mucho para que se la oiga porque hay mucho trasiego de gente.
Me llega el turno, saco 50 eur y me voy a dar una vuelta por el mercado, luego por las calles que lo rodean. Han abierto un par de locales nuevos, muy cool…en plan nuddols, y un chill out…mmmm BCN como eres!…pero en esencia siguen habiendo los típicos negocios de alrededor del mercado: uno de esos que venden loza y cacharritos, una panadería y una tienda de comidas preparadas llevada por dos mujeronas muy arregladas con sus delantales con puntillas.

Estoy más que feliz porque desde la calle veo en el aparador, entre los canelones, las judías y los macarrones, una gran bandeja de fideuá.
Ni siquiera lo pensé y ya estaba dentro pidiendo una ración.
Entonces fué cuando pasó todo.
Fué justo en ese mismo instante cuando se nubló el día, se fué el sol, se me borró la sonrisa, me cambió el humor…se jodió el día!!

La señora iba justo a servirme cuando un señor al que no había visto casi ni entrar preguntó:
-“Cuanto es eso que ella pide?
Yo me gire al oírlo y de un vistazo ya me hice una imagen de la situación. Volví a girar la vista al aparador.
Era un hombre que aparentaba unos 50 años, de aspecto descuidado, pero sin ser extremadamente “homeless”.

Iba más que sucio, desaliñado. Barba de unos días sin afeitar. La ropa que llevaba había sido en algún momento buena, pero ahora estaba gastada. La impresión era de alguien que había tenido una vida “normal” y que por alguna razón ahora no. Quizás vive solo. Quizás tiene problemas con el alcohol…
Tenía una expresión entre seria y avergonzada.
La señora contesto:
-“3, 87 eur”.
Entonces él volvió a preguntar:
“Y la bolsa de patatas fritas?”
-“1,90eur”
-“Pues déme una”

La pagó y se fue.

Nadie dijo nada.
Todo siguió igual.

La otra señora seguía sirviéndome. Yo pagando. Ella devolviéndome el cambio.
Pero yo ya me sentía una mierda por dentro.
Estuve a un segundo de decirle: “Coja mi fideuá”
Pero una mezcla de vergüenza ajena, de timidez, y de gilipolles…hizo que no dijera nada.

Salí de allí y di dos vueltas al mercado esperando verlo. Esperando sentirme con morro para decirle: tome señor, quédese con la fideuá.
Pero no lo encontré y tampoco sé qué hubiera pasado si lo hubiera visto.

El camino de vuelta a casa fue todo lo contrario que el de ida.
No tenia ningún motivo para sonreír. Y sólo pensaba que no sabia si sería capaz de comerme aquello.
En mi cabeza sólo la pregunta: cuánto vale eso?

Alguien había tenido que escoger entre comer una ración de fideua (3.87) o una bolsa de patatas (1,90).
Y allí estaba yo…y toda esa gente que como hormigas entraba y salía del mercado, las tiendas, los cajeros…

Y entre mis pensamientos…el repaso…………..

-Cable y enchufe: 10 eur
RACIÓN DE FIDEUA: 3.87
-Cejas: 6 eur.
RACIÓN DE FIDEUA: 3.87
-Sujetador 12 eur.
RACIÓN DE FIDEUA: 3.87
-Depilación 5 eur.
RACIÓN DE FIDEUA: 3.87
-Cajero automático: 40 eur
RACIÓN DE FIDEUA: 3.87

……………el vergonzoso repaso………………..

Anuncios

14 Responses to “El valor de las cosas”


  1. 1 LB enero 14, 2007 en 6:20 pm

    Qué lindo post! Fue como hacer ese paseo con vos, y lo disfruté mucho.

    ¿Qué tal depila el muchacho este? =)

    En cuanto a los repasos de gastos….sí, es triste ver a veces lo que una gasta y pensar que otros no tienen ni para una ración de comida…pero no hay que sentirse culpable….así son las cosas…la próxima vez quizá no lo pienses tanto y te ofrezcas a comprarle algo de comida a alguien, no?

  2. 2 Sonia enero 15, 2007 en 8:48 am

    Hola Ana, tres cositas:
    1.- Hasta llegar a la parte del “pobre” señor,mientras leía el post te imaginaba cual “Amelié” en la parte de la peli que cruzaba al ciego y le daba una vuelta por el barrio comentándole todo lo que veía a su paso (me encantó la peli,y tu manera de contar tu día de sábado)
    2.- Es triste y díficil la situación de muchos que por una circunstancia u otra se ven pidiendo en la calle, tendrás otra ocasión en la que poder invitar a alguien a tener una ración de algo (yo a veces espontáneamente porque lo decido le doy una ayudita a un drogata y lo acompaño de un …y cuídate(la última vez el sábado)y otras no me nace y me quedo tan tranquila.
    Y 3º.-, nena puntualiza en como pones tus partes “para ser depiladas” por primera vez en manos de un chico”,(si, ya se que se deduce por el contexto), pero es que a estas altura no me creo yo que sea la “primera vez” que pones tus partes en manos de un chico.
    Besitos

  3. 3 ana enero 15, 2007 en 10:39 am

    Gracias LB! Es dificil no sentirse culpable. Yo creo que todos nos debemos sentir algo. Todos somos parte del problema, aunque también víctimas. No sé! En todo caso tuve la necesidad de expresarlo. Me da hasta un poco de verguenza este post. Intentar conjugar términos como solidaridad, culpabilidad, superficialidad…en este blog…
    uuuufffff!!! rechina un poco?

  4. 4 ana enero 15, 2007 en 10:43 am

    Ayy Sonia guapa!! Tienes mucha razón. Hay días y días. Las miserias humanas aparecen y desaparecen ante nuestros ojos con mucha facilidad! Todos somos un poco ciegos, sordos y mudos…una técnica como cualquier otra para sobrevivir, no?

  5. 5 ana enero 15, 2007 en 10:47 am

    A las dos decirles que el muxaxo…muuuy bien! El “esteticien” digo…de lo más correcto y delicado!
    😉
    Y si Sonia cariño! Primera vez que me ponía en manos de un caballero…PARA DEPILARME!
    jajaja!!
    No saquemos las cosas fuera de contexto!
    😉

  6. 6 LB enero 15, 2007 en 12:01 pm

    ¿Por qué avergorzarte del post? para nada! algunos posts sirven para hacernos pensar, otros de catarsis, otros para plantear un tema y ver cómo lo ven otros, no, no, a postear lo que una quiere y siente! =)

  7. 7 oo enero 15, 2007 en 5:53 pm

    Ana, cuanta razón llevas con muchas cosas. El paseo me ha encantado, por cierto.
    Creo que en cierto punto todos somos egoistas y de mirar hacia el otro lado, como si nada pasara porque no lo vemos (o jugamos a no verlo). Y no es sólo un problema económico, cuantas veces debimos decir palabras de aliento y no las hemos dicho? por poner un ejemplo. Y luego el euro, que mueve el mundo, hasta que nos damos cuenta que dariamos todos los que tenemos por alguna de esas pequeñas cosas que no tienen precio.
    muchos besos.
    (pd: yo prefiero las patatas al fidegua, pero 1,90 por unas patatas es mucho, y mira que somos patateros en malaga eh? pero unas de Ardales fritas en un perol de aceite de oliva cotizan a 1,50 … hay que ver los precios de bcn! :D)

  8. 8 ana enero 16, 2007 en 8:42 am

    Gracias oo! es verdad! hay mucha hambre física…y también mucha “hambre espiritual”. Pobres del corazón! (Dios! si! yo también he tenido días en los que hubiera “mendigado” por un besito o un abrazo!!)

    😉

    Y ..ni que lo digas guapa!Los precios de BCN! Que te voy a contar!!!

  9. 9 Maby enero 16, 2007 en 12:01 pm

    Hola Ana…La palabra no es egoísta, no lo somos. Es duro, sientes impotencia.
    En Bs.As pasa, y mucho. Todos somos presos del sistema, por un motivo u otro, todos. Acaso los gobernantes se pondrán a pensar en eso? Claro, que no. Utilizan sus discursos de un modo demagógico. No te sientas mal. En algún momento, así, de la nada, vas a compartir con alguien y eso va a ser glorioso. HAY QUE ABLANDAR LOS CORAZONES. ¿Cómo vas a sentir vergüenza del post? Está bueno que uno intente x mostrarse tal cual es. Bsos argentinos..

  10. 10 ana enero 16, 2007 en 1:21 pm

    Gracias Maby! No es q me averguence del post. no! pienso q simplemente es muy jodida esta realidad para muchos, no? Y luego uno aquí en plan frívolo muchas veces…
    No sé!
    Evidentemente! Aquellos q debian estar muchiiisimo más avergonzados que yo no lo están. Aquellos que tienen PODER real para cambiar las cosas no lo hacen!
    En fin! Muu complicado todo!
    ;-/

  11. 11 LB enero 16, 2007 en 3:17 pm

    Volviendo al maldito materialismo, cómo voy a ir a BCN, visitar todos los lugares, esas tiendas de chocolate que son de sueño, y visitar la “tienda de chicas” que está al lado de tu trabajo??? eh???
    😉

  12. 12 ana enero 16, 2007 en 3:23 pm

    Excuse meeeee!
    No acabo de “pillar” la intención de tu comment!
    “Cómo” voy a ir a BCN?
    preguntas? o …afirmas…
    eghhh!?
    cómo? te pillas un avión hija!
    Lo de las tiendas? trayendo muchas pasta, eso seguro!
    la tienda de chicas: aquí SI tendrás que gastar bastante debido a la carencia que dices “tenés” en “vuestro mi Buenos Airessss queridooooo”!!
    😉

  13. 13 Mabywww.noesloquevospenss.blogspot.com enero 16, 2007 en 5:25 pm

    Muy complicado, contradictorio, no sabés en qué lugar estás parada..(hablo en forma gral). Qué se debería hacer? Deberíamos hacer algo? Uy, no sé.

  14. 14 Anonymous enero 17, 2007 en 7:21 am

    Yosss!!! Fuerte éxito tu post!!! Y describes el barrio en el que nací con tanta frescura que me has devuelto a los 4 añitos!!!
    Pero con lo del hombre, lo siento, sigo con la idea que nada es real. Y no sé porqué me lo he imaginado llegando a su casa mientras come la bolsa de papas y metiendo 1,97€ (la diferencia entre la fideuá y las papas) en una bolsa llena de billetes!
    Pero tú eres tan buena!!!
    Un besazo y gracias por acercarme cada día esos trocitos de mi pasado!

    Jo…


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




en su día dije…(no se me tenga en cuenta!)

Páginas


A %d blogueros les gusta esto: